Ajo, un remedio natural para muchas enfermedades

El ajo se considera el mejor remedio natural contra virus y resfriados, y sus ingredientes medicinales se conocen desde la antigüedad.

Somos conscientes del hecho de que nuestro sistema inmunológico depende de la capacidad del cuerpo para responder a la influencia de varios factores externos para protegerse de los ataques de enfermedades en el cuerpo.

Y el ajo (Allium sativum), siendo un potente remedio natural, puede protegernos.

El ajo es una planta herbácea anual con un bulbo (raíz) en el suelo y un tallo (con hojas) de hasta un metro de altura.

La investigación científica ha encontrado que contiene alrededor de 200 sustancias activas, en forma concentrada, y que la mayoría de ellas se encuentran en el bulbo, aunque la flor, el tallo y las hojas se utilizan asimismo en la dieta.

El ajo es rico en vitaminas y minerales: adenosina, alicina, aminoácidos, fibras vegetales, grasas vegetales, vitamina A, vitaminas B1 y B2, vitamina C, hierro, enzimas, aceites esenciales, yodo, potasio, calcio, selenio, azufre y fósforo.

Se utiliza crudo, cocido, como complemento de los platos, pero también como medio para evitar que los alimentos se echen a perder.

El ajo tiene un efecto beneficioso sobre la piel, los órganos respiratorios, los nervios, el estómago, los intestinos, los vasos sanguíneos y el sistema inmunológico.

Hace muchos siglos, los antiguos chinos ya fabricaban medicamentos a base de ajo. Y desde entonces, el ajo se considera un remedio universal para muchas enfermedades.

¿Cuáles son las propiedades y beneficios del ajo?

Acción antibacteriana del ajo

Se sabe que el ajo tiene efectos desinfectantes, antibacterianos y fungicidas, comparables a los mejores antibióticos. Hay que tener en cuenta que el ajo junto con altas dosis de vitamina E, ginkgo, heparina, aspirina y trental pueden provocar efectos secundarios, por lo que conviene consultar a un médico.

El ajo ayuda a tratar muchas enfermedades, como lo son: acné, rinitis alérgica, apoplejía, aterosclerosis, asma, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y bucales, bronquitis, resfriados y gripe, dolores de cabeza, entre muchos otros.

Ajo y miel

El poder curativo del ajo y la miel ha sido probado desde hace mucho tiempo. Cuando se consumen, ayudan a tratar literalmente todas las enfermedades.

El ajo tiene un efecto preventivo sobre el desarrollo de enfermedades malignas, previene la formación de coágulos sanguíneos, reduce el colesterol y la presión arterial, normaliza la frecuencia cardíaca acelerada, estimula el hígado, los riñones y la próstata.

Por su parte, la miel fortalece el cuerpo, fortalece y limpia la sangre, cura las enfermedades pulmonares. Es por ello que se recomienda su consumo en conjunto, sobre todo durante otoño e invierno, para prevenir y tratar enfermedades delas vías respiratorias.

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